El mantenimiento preventivo de las escaleras de mano es una de las medidas más eficaces para reducir el riesgo de accidentes laborales en trabajos en altura.
Así lo señala Faraone, especialista en soluciones de acceso y seguridad, que recuerda la importancia de realizar inspecciones periódicas para garantizar que estos equipos se encuentran en condiciones óptimas de uso.
Normativa aplicable
Las escaleras de mano forman parte del equipamiento habitual en sectores como la industria, la construcción, la logística o el mantenimiento. Sin embargo, el desgaste derivado del uso continuado, los golpes o un almacenamiento inadecuado pueden comprometer su seguridad si no se someten a un programa de revisión preventiva.
Según explica la compañía, la normativa española establece la obligación de mantener estos equipos en condiciones seguras. En concreto, el Real Decreto 1215/1997 exige a las empresas garantizar que las escaleras se mantengan en condiciones seguras mediante revisiones periódicas y mantenimiento adecuado para detectar posibles defectos antes de que supongan un riesgo para los trabajadores.
Tipos de revisiones
En este sentido, Faraone recomienda estructurar el mantenimiento de las escaleras en tres niveles de control. El primero consiste en una inspección visual antes de cada uso para comprobar que no existen daños evidentes. A ello se suman las rondas de seguridad realizadas dentro de la empresa y, finalmente, las revisiones periódicas y técnicas en profundidad, destinadas a verificar el estado general del equipo y determinar si continúa siendo apto para su utilización.
La compañía subraya que implantar un programa de mantenimiento preventivo no solo contribuye a disminuir la siniestralidad laboral, sino que también facilita el cumplimiento de la normativa vigente, mejora la gestión de los equipos de trabajo y prolonga su vida útil.


